Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El gobernador Américo Villarreal Anaya envió al Congreso del Estado una reforma constitucional en materia electoral que plantea poner fin a la reelección consecutiva en cargos locales, imponer restricciones al nepotismo político y aplicar nuevas medidas de austeridad en organismos electorales y el Poder Legislativo.
La iniciativa busca armonizar la Constitución de Tamaulipas con las recientes reformas federales aprobadas en 2025 y 2026 relacionadas con no reelección, combate al nepotismo electoral, austeridad y paridad de género.
Entre los cambios más relevantes destaca la prohibición de la reelección consecutiva para diputaciones locales, integrantes de ayuntamientos y otros cargos de elección popular, con el objetivo de evitar la permanencia continua en el poder.
La propuesta también incorpora por primera vez la figura de nepotismo electoral como impedimento legal para acceder a candidaturas.
Con ello, no podrán competir por cargos públicos quienes hayan tenido durante los últimos tres años vínculos de matrimonio, concubinato, unión de hecho o parentesco con funcionarios que actualmente ocupen el cargo al que buscan llegar.
En el caso de gubernatura, alcaldías y diputaciones, las restricciones alcanzan parentescos por consanguinidad y afinidad hasta cuarto y segundo grado respectivamente, para impedir sucesiones familiares directas dentro del poder público.
La reforma además contempla medidas de austeridad presupuestaria y reducción de privilegios en organismos electorales.
Entre ellas, limitar salarios y prestaciones de consejeros electorales, magistrados y funcionarios para que no superen los parámetros establecidos por la Constitución federal, además de eliminar seguros privados, regímenes especiales de retiro y beneficios adicionales.
Otro de los puntos establece que el presupuesto anual del Poder Legislativo no podrá exceder el 0.70 por ciento del Presupuesto de Egresos del Estado.
La iniciativa también plantea modificaciones en la integración de los ayuntamientos, los cuales quedarían conformados por presidencia municipal, sindicatura y hasta 15 regidurías bajo criterios de paridad de género.
De acuerdo con el documento enviado por el Ejecutivo estatal, los cambios buscan fortalecer la renovación democrática, reducir el gasto público y evitar prácticas de control político familiar.
Tras su presentación, la propuesta recibió el respaldo de la mayoría legislativa con 25 votos a favor, cinco en contra y una abstención, por lo que fue turnada a comisiones para su análisis y dictaminación.


