Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria.– La inseguridad vuelve a pegarle al sector restaurantero. Ante una ola de robos que ya suma más de 15 establecimientos afectados en lo que va del año, la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC) urgió a las autoridades a reforzar la vigilancia, especialmente en zonas de mayor incidencia.
El presidente estatal del organismo, Juan Pablo González Martínez, advirtió que aunque existe coordinación con los tres niveles de gobierno a través de mesas de seguridad, los robos recientes han encendido las alertas, principalmente por su recurrencia en horarios nocturnos.
“Se meten a robar aparatos electrónicos y dinero en efectivo; esto nos afecta mucho porque al día siguiente muchos restaurantes quedan inoperables”, señaló.
De acuerdo con el dirigente, al menos siete denuncias ya han sido presentadas formalmente, mientras que el número total de negocios afectados supera el 10% de los afiliados en la capital tamaulipeca.
Las pérdidas económicas oscilan entre los 150 mil y 200 mil pesos por establecimiento, sin contar el impacto por la suspensión de operaciones. Entre lo más robado destacan tabletas de servicio, computadoras, además de daños a sistemas de videovigilancia y cerraduras.
González Martínez también evidenció fallas en la atención de emergencias, al señalar que en algunos casos las autoridades tardan en responder a los llamados, lo que retrasa la reapertura de los negocios.
El líder empresarial insistió en que el delito patrimonial, particularmente el robo, debe ser prioridad para las corporaciones de seguridad, ya que ha obligado a los restauranteros a invertir más en vigilancia privada, cámaras, alarmas y personal de seguridad, elevando significativamente sus costos de operación.
La advertencia es clara: sin seguridad, el golpe no solo es para los negocios, sino para toda la economía local.


