El Congreso de Nuevo León aprobó reformas a la Ley de Cambio Climático para fortalecer la respuesta del Estado ante las olas de calor, incluyendo la emisión de declaratorias de emergencia climática.
El dictamen, presentado en tribuna por el diputado Mauro Guerra, establece que la Secretaría de Medio Ambiente será la encargada de coordinar acciones de prevención, mitigación y respuesta para proteger la salud de la población.
Entre las medidas aprobadas se contempla la creación de un Programa de Respuesta a Emergencias Climáticas contra las ondas de calor, que deberá implementarse en conjunto con municipios y autoridades de protección civil, priorizando a los sectores más vulnerables.
La reforma también incluye la implementación de un “Semáforo de Calor”, que establecerá niveles de alerta y medidas preventivas específicas, así como un Sistema de Alerta Temprana en coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional para anticipar riesgos.
Además, la Secretaría de Medio Ambiente deberá presentar un informe anual de seguimiento sobre el cumplimiento de los objetivos en materia de mitigación y adaptación al cambio climático.
Con estas modificaciones, el Congreso busca reforzar la capacidad institucional para enfrentar fenómenos extremos y reducir los impactos en la salud y el bienestar de la población.


