Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Cuatro jueces del Poder Judicial de Tamaulipas enfrentan actualmente un proceso de responsabilidad y uno de ellos fue separado de sus funciones debido a la gravedad del caso, confirmó la magistrada presidenta Tania Gisela Contreras López.
Explicó que cuando un juzgador toma una decisión equivocada en la que se advierte una evidente parcialidad, ésta puede ser objeto de revisión y sanción.
“Tenemos servidores públicos que han sido sancionados que van desde una amonestación hasta multas que son básicamente por actividades administrativas, pero hemos tenido la separación de juzgadores, para que lleven a cabo el procedimiento de responsabilidad sin ejercer su función por la gravedad del caso”, puntualizó.
Contreras López señaló que, a partir de la elección judicial, las y los juzgadores asumieron un compromiso mayor con la sociedad, al quedar plenamente identificados en cada una de sus resoluciones.
Destacó que la transparencia es uno de los ejes fundamentales del Poder Judicial, por lo que se han abierto diversos mecanismos para que la sociedad pueda acceder a resoluciones, videos y conocer el trabajo que realiza cada servidor público.
Indicó que también cambió el enfoque dentro del Tribunal de Disciplina, al considerar que los expedientes no representan únicamente documentos, sino casos relacionados con personas y vidas que están sujetas a las decisiones de los juzgadores.
“Estamos frente a personas, frente a vidas”, señaló al explicar esta nueva visión de la función judicial.
Por otra parte, informó que al realizar una evaluación del Poder Judicial encontraron condiciones laborales que requerían atención inmediata, particularmente en materia salarial.
Dijo que fue sorprendente detectar trabajadores que percibían ingresos incluso por debajo del salario mínimo, situación que fue atendida en marzo para garantizar que todos recibieran el ingreso mínimo, además de incrementos salariales en los siguientes niveles.
En cuanto a la carga de trabajo, explicó que la evaluación también permitió identificar al área penal como la que concentraba el mayor número de asuntos y donde existía una demora considerable para programar audiencias.
Señaló que había casos en los que las audiencias eran programadas hasta seis meses después, por lo que se puso en marcha un programa para aprovechar los turnos vespertinos y trabajar también sábados y domingos.
Con estas acciones, afirmó, se han reducido los tiempos de espera y se busca brindar una justicia más pronta y expedita.


