Monterrey, NL.– El Congreso del Estado dio un paso en materia de salud al reforzar la atención en salud mental y exigir la reactivación de servicios para personas con adicciones, ante el aumento de casos en Nuevo León.
Por un lado, se aprobó la reforma al artículo 36 de la Ley de Salud Mental para el Estado de Nuevo León para implementar programas permanentes de prevención, atención y seguimiento psicológico dirigidos a personal del sector salud.
El dictamen, presentado por la diputada Elsa Escobedo Vázquez, reconoce que la salud mental es un estado integral que permite a las personas enfrentar situaciones complejas, en un contexto donde factores como el estrés académico y laboral han incrementado los riesgos, incluso con presencia de pensamientos suicidas en estudiantes de medicina.
La reforma establece que estos apoyos deberán intensificarse en escenarios críticos como emergencias sanitarias, desastres naturales o condiciones de alta presión profesional.
En paralelo, el Congreso aprobó un exhorto al municipio de García para que destine recursos y rehabilite la unidad de hospitalización del Centro de Integración Juvenil, con el fin de reanudar los servicios de internamiento suspendidos desde octubre de 2024.
Actualmente, este centro —único en su tipo en el estado— solo brinda consulta externa, lo que limita la atención integral a personas con problemas de adicciones, principalmente jóvenes.
De acuerdo con datos del propio centro, entre 2024 y 2025 se atendieron más de 100 pacientes, muchos de ellos entre 18 y 29 años, lo que evidencia la creciente demanda de este tipo de servicios.
Además, se destacó que este espacio es de los pocos que brinda atención a mujeres, lo que lo convierte en un punto clave para garantizar acceso equitativo a tratamientos contra adicciones.
Con estas acciones, el Congreso busca fortalecer la atención en salud mental y ampliar la cobertura para combatir las adicciones, especialmente entre sectores vulnerables de la población.


