Monterrey, NL.– El Congreso del Estado endureció su agenda en materia de salud pública al exigir control sobre centros de rehabilitación irregulares y aprobar nuevas medidas contra la contaminación por colillas de cigarro en Nuevo León.
Por un lado, el Poder Legislativo aprobó un exhorto a la Secretaría de Salud de Nuevo León para que informe si cuenta con un padrón actualizado de centros de rehabilitación contra las adicciones, así como las acciones que realiza el Consejo Estatal contra las Adicciones.
La diputada Gabriela Govea advirtió que en la entidad operan alrededor de 600 centros, pero solo 126 están registrados, lo que evidencia un grave problema de falta de regulación.
Señaló que esta situación ha derivado en tragedias recientes, como fallecimientos en anexos de Monterrey y Santa Catarina, lo que refleja la urgencia de supervisar estos espacios y garantizar atención profesional y segura.
En paralelo, el Congreso aprobó reformas a la Ley de Protección Contra la Exposición al Humo del Tabaco del Estado de Nuevo León para regular la disposición final de colillas de cigarro y residuos de tabaco, ante su alto impacto ambiental.
La legisladora destacó que una sola colilla puede contaminar entre 10 y 50 litros de agua y tardar hasta 25 años en degradarse, además de contener miles de sustancias tóxicas que afectan ecosistemas y salud pública.
Con la reforma, se impulsarán campañas permanentes de prevención, educación y concientización, así como acciones coordinadas entre autoridades y sectores sociales para reducir los efectos nocivos del tabaco y sus residuos.
Con ambas acciones, el Congreso busca cerrar brechas en la atención a las adicciones y frenar prácticas que afectan directamente la salud y el medio ambiente de la población.


