Ciudad de México.- El Instituto Nacional Electoral (INE) puso en circulación los nuevos modelos “I” y “J” de la Credencial para Votar, incorporando tecnologías de última generación que fortalecen la protección contra la falsificación y refuerzan la seguridad de los datos personales de la ciudadanía.
A partir de junio de 2026, las nuevas credenciales cuentan con innovaciones en materia de autenticación documental, seguridad física y digital, con el objetivo de mantener la confiabilidad del principal documento de identificación oficial utilizado en México.
El INE destacó que la emisión de una credencial segura ha sido una de las funciones fundamentales del Registro Federal de Electores desde 1992, cuando comenzó a expedirse este documento con mecanismos especializados para evitar alteraciones, manipulaciones o intentos de falsificación.
Entre las principales novedades destaca la incorporación de un nuevo Dispositivo de Imagen Ópticamente Variable Difractivo (DOVID), considerado uno de los sistemas de seguridad más avanzados utilizados actualmente en documentos oficiales.
Este dispositivo permite observar efectos ópticos variables, cambios de color, imágenes tridimensionales, microtextos y nanotextos de alta precisión que resultan extremadamente difíciles de reproducir mediante métodos convencionales de impresión o digitalización.
Además, la nueva credencial integra fotografías a color de alta resolución, imágenes impresas con tintas reactivas a luz ultravioleta, imágenes latentes y diversos elementos visibles de autenticación que facilitan la verificación de su legitimidad.
Como parte de las medidas de inclusión, el nuevo modelo incorpora una muesca táctil en el borde superior izquierdo para facilitar su identificación y orientación por parte de personas con discapacidad visual.
El documento también incluye múltiples capas de seguridad como microtextos personalizados, líneas Guilloche generadas mediante software especializado, efectos moiré, impresión arcoíris, fotografías fantasma, tintas fotocromáticas y termocromáticas, así como complejos patrones geométricos diseñados para detectar alteraciones.
Uno de los avances más relevantes es la actualización de los códigos QR de alta densidad, los cuales mejoran los procesos de validación institucional y contribuyen a prevenir el uso de documentos apócrifos o modificados.
El Instituto señaló que estas innovaciones no solo fortalecen la seguridad documental, sino que también permiten una mayor protección de los datos personales mediante mecanismos especializados de autenticación y resguardo de la información.
Con más de tres décadas de evolución tecnológica, la Credencial para Votar se mantiene como uno de los documentos de identificación más seguros del país, consolidando la confianza ciudadana y fortaleciendo la certeza registral en México.



