Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales podría encarecer los productos y servicios, además de obligar a algunas empresas a recortar personal, advirtió Abraham Rodríguez Padrón, dirigente de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (FECANACO) en Tamaulipas.
El representante del comercio organizado estimó que el ajuste elevará más de 20 por ciento los costos del sector y anticipó que el impacto comenzaría a reflejarse gradualmente. Para 2027, señaló, el incremento sería de 4.5 por ciento, con repercusiones que terminarían trasladándose al consumidor.
Explicó que el desafío no consiste únicamente en reducir las horas de trabajo, sino en cubrir los horarios de operación sin disparar los gastos. Mientras algunas industrias pueden organizar su producción mediante distintos turnos, comercios, hoteles y empresas de transporte dependen de la demanda de sus clientes, sin tener certeza de sus ventas.
En ese escenario, contratar más trabajadores para cubrir los horarios podría elevar los costos operativos y poner en riesgo la plantilla laboral de algunos negocios.
Rodríguez Padrón aclaró que la postura de la FECANACO no es contraria a mejorar las condiciones de los trabajadores, sino que considera necesario atender las diferencias entre quienes cuentan con prestaciones y quienes laboran en la informalidad.
De acuerdo con las cifras expuestas por el dirigente, en Tamaulipas hay alrededor de 30 mil empresas registradas ante el IMSS, mientras que unas 60 mil operarían fuera de la formalidad. También estimó que cerca de 800 mil trabajadores se encuentran en actividades sin acceso garantizado a prestaciones de ley.
Advirtió que generar un empleo formal implica cubrir no solo el salario, sino también las aportaciones al IMSS, INFONAVIT y otras obligaciones fiscales, costos que, afirmó, pueden representar hasta 40 por ciento adicional sobre la remuneración.
Por ello, propuso establecer apoyos e incentivos para que más negocios regularicen a sus trabajadores, además de reducir las barreras burocráticas y la carga fiscal que, según dijo, desalientan a los pequeños empresarios a incorporarse a la formalidad.
El dirigente consideró que los beneficios laborales, como la reducción de la jornada y los incrementos salariales, deben acompañarse de medidas que permitan ampliar la cobertura de la seguridad social. De lo contrario, advirtió, una parte importante de la población trabajadora podría quedar al margen de prestaciones como seguro médico, vivienda y pensión.
La reducción de la jornada de 48 a 40 horas está prevista para aplicarse de manera gradual entre 2027 y 2030. Para el sector comercial tamaulipeco, el reto será adaptarse al nuevo esquema sin trasladar una carga excesiva a los consumidores ni comprometer la permanencia de los empleos formales.


