Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Las sequías prolongadas han golpeado severamente a la ganadería de Tamaulipas, donde el hato estatal disminuyó más de 40 por ciento en los últimos diez años, al pasar de un millón 400 mil cabezas a menos de 800 mil animales.
José Ramón Guerrero Gamboa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), señaló que la falta de lluvias y de pastizales para alimentar al ganado se ha convertido en el principal problema para los productores, tanto de la entidad como de la región noreste del país.
El dirigente reconoció que el panorama es complicado, aunque destacó que el respaldo de los gobiernos estatal y federal ha permitido atender algunas necesidades básicas del sector. No obstante, consideró necesario ampliar los apoyos para recuperar el inventario ganadero, particularmente el que se destina a la exportación.
Guerrero Gamboa explicó que los costos de operación también han aumentado, pero los productores han logrado compensar parte de esa presión con el incremento en el precio del becerro.
Aun así, advirtió que las condiciones del campo requieren medidas más efectivas para sostener la actividad productiva. En ese sentido, llamó a prestar atención también a los agricultores, quienes, afirmó, enfrentan mayores dificultades económicas.
El presidente de la UGRT subrayó que la recuperación del hato dependerá de atender los efectos de la sequía y fortalecer las condiciones de producción para que la ganadería tamaulipeca pueda mantener su actividad y recuperar gradualmente su capacidad.

