Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El sector restaurantero de Tamaulipas pidió reforzar la vigilancia en los corredores comerciales y gastronómicos, principalmente durante los horarios de apertura y cierre de los establecimientos, además de mejorar la comunicación directa entre empresarios y corporaciones de seguridad.
Juan Pablo González Martínez, presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), señaló que también es necesario identificar con precisión las zonas y horarios donde se presentan robos de manera recurrente para establecer acciones preventivas más efectivas.
Consideró fundamental que las denuncias presentadas por comerciantes y restauranteros tengan un seguimiento puntual, ya que cada hecho delictivo representa un impacto que va más allá de la pérdida económica.
Explicó que para un pequeño negocio, un robo puede significar pérdida de mercancía o dinero, daños al establecimiento, interrupción de operaciones, mayores gastos en seguridad y, sobre todo, incertidumbre tanto para los propietarios como para los trabajadores.
González Martínez reconoció que existen indicadores que reflejan avances en materia de seguridad en Tamaulipas y una mejoría reciente en algunos niveles de percepción en Ciudad Victoria, por lo que llamó a mantener una postura objetiva sobre la situación.
“Nuestra postura no es politizar la seguridad sino trabajar coordinadamente con las autoridades”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que los resultados positivos no deben llevar a bajar la guardia, por lo que reiteró la necesidad de fortalecer la presencia policial en los puntos de mayor actividad comercial y gastronómica.
El dirigente empresarial destacó que la seguridad también es un factor determinante para la economía, debido a que genera condiciones para atraer inversiones, abrir nuevos negocios, conservar empleos y mantener activa la actividad nocturna.
Por ello, consideró necesario que autoridades y sector empresarial mantengan una coordinación permanente para prevenir delitos, mejorar la respuesta ante emergencias y generar condiciones de mayor seguridad para quienes trabajan y acuden a los establecimientos.

