Por Salvador Valadez C.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) ha recibido este año dos solicitudes relacionadas con el uso lúdico de la marihuana, principalmente con fines medicinales, mismas que fueron turnadas a la autoridad federal para su análisis y eventual autorización.
El titular de la dependencia, Mario Alberto Rebolledo Urcadiz, explicó que COEPRIS funciona como ventanilla para recibir este tipo de solicitudes, debido a que las autorizaciones correspondientes son competencia de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Señaló que este tipo de peticiones se presentan de manera recurrente durante el año, aunque hasta el momento son dos las recibidas en Tamaulipas y ambas fueron remitidas a la autoridad nacional.
En cuanto a los establecimientos recientemente clausurados en Ciudad Victoria, Rebolledo Urcadiz aclaró que se trata de negocios en los que se comercializaban alimentos con derivados de la marihuana, práctica que no está permitida por la normativa sanitaria.
Explicó que inicialmente se realizaron exhortos para que los establecimientos corrigieran las irregularidades detectadas, pero aquellos que no atendieron las disposiciones fueron clausurados.
Vigilan calidad del agua y venta de mariscos
El titular de COEPRIS informó además que la dependencia mantiene verificaciones permanentes sobre la calidad del agua para consumo humano, en coordinación con el área de Epidemiología.
Precisó que cuando se detectan variaciones en los niveles de cloro se realiza un monitoreo para determinar si existe algún riesgo sanitario y, cuando las mediciones salen de los parámetros establecidos, se toman muestras que son enviadas al Laboratorio Estatal de Salud Pública.
Hasta el momento, aseguró, no se han registrado casos de enfermedades diarreicas asociados a estas situaciones y la mayoría de las muestras analizadas han resultado negativas a la presencia de bacterias.
Durante la temporada vacacional también se reforzaron las inspecciones a establecimientos que comercializan productos del mar, particularmente en zonas de playa.
Rebolledo Urcadiz señaló que se revisan las condiciones de conservación de los alimentos, especialmente mariscos como el ostión, debido al riesgo que representa su consumo en crudo.
Las verificaciones incluyen que los productos se mantengan a temperaturas adecuadas y con suficiente hielo para reducir riesgos a la salud de los consumidores.


